| |
 |
| |
 |
Desde 1991 Augusto Zanela dirige el Taller de Fotografía
en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
de la Universidad de Buenos Aires. Los primeros inscriptos,
hace más de una década, apenas superaban
la docena. Ahora son más de cuatrocientos. El
ámbito, si bien originalmente es académico,
ha cobrado una significación y un correlato en
la agenda cultural, a partir de las exposiciones que
organiza el titular: Docente, fotógrafo, artista,
arquitecto, investigador, curador, ensayista
|
 |
Hacer clic para
ampliar |
Entendiendo algunos mecanismos sobre cómo funciona la
imagen hacia fuera, esto es, cuando se proyecta, comencé
a investigar el funcionamiento hacia dentro, cuando se registra
sobre la película; los procesos de formación de
imagen (proyección- reflexión- refracción)
aplicados a la fotografía, el video y las instalaciones
- ha descrito Zanela en su artículo “Las
proyecciones anamórficas” en 1997. A partir
de aquel año, con las Anamorfias aludidas, el autor ganó
un espacio expositivo, pleno de becas y premios. Bien podría
agregarse que Zanela, al mismo tiempo, conquistaba espacio puro,
en el estricto sentido del término. De eso trata la mayoría
de las instalaciones, cuyo correlato más pleno es la
fotografía limpia que obtiene sin ningún tipo
de montaje o edición en papel. Todo lo que vemos es toma
directa. Cuesta aprehender estas imágenes. Si nos limitamos
a rotular la situación como “arte moderno”
pasaremos la página y nos perderemos la experiencia.
Lector: vuelva a mirar la foto. Atraviese lo evidente. Y verá
otra cosa.
 |
Hacer clic para
ampliar |
Cual contrapartida de un George Méliès (director
de aquel espectáculo dedicado a la magia, a principios
del siglo XX antes de que el género deviniese cine; formato
narrativo, lineal, lite-rario, secuencial) Zanela “dibuja”
realidades im-probables, pero materialmente exactas y físicamente
irrefutables. Luego, en una segunda instancia, las registra
con el lente de la cámara. Las intervenciones, realizadas
con cinta adhesiva o tiza, obligan a demorar la mirada para
comprender que no estamos ante un programa de diseño
digital, ni un collage realizado en papel. Desde su tarea docente
el autor ahonda, a su vez, en estas cuestiones.
|
|